Vivienda equilibrada y saludable

Cuando nos referimos a los ambientes energéticos pensaremos en la tonalidad que la energía alcanza por ejemplo en la sala de estar, en el comedor o en el dormitorio. Si nos referimos a un comercio, pensaremos en la sala de exhibición, en el almacén o en los baños. Si es un restaurante, en la sala comedor, la recepción, la cocina y el área de limpie za. De esta manera podemos delimitar los distintos ambientes de cualquier espacio.

Los ambientes energéticos de una casa pueden influir en la vitalidad de sus ocupantes. Un ambiente desvitalizado o polarizado podría determinar la aparición o el agravamiento de enfermedades y padecimientos.

Además, bajo ciertas circunstancias, nuestros comportamientos, estados emocionales, vitalidad, posesiones materiales, etc. también moldean una vivienda y sus ambientes, haciendo de ésta un espejo de nuestro mundo interno. De hecho es en los ambientes energéticos de una vivienda o un lugar de trabajo donde el Feng Shui podrá propiciar cambios, y quizá también en algunos elementos del entorno energético, ya que es mucho más difícil intervenir sobre grandes paisajes.

Tanto si el ambiente predomina y nos moldea como si nosotros lo creamos a través de una determinada intención, podemos darnos cuenta de qué interacción energética se está dando y modificarla, potenciando o limitando así comportamientos, estados anímicos y vitales.

La vivienda y sus funciones

Desde tiempos remotos la humanidad desarrolló la capacidad de crear formas y estructuras artificiales englobadas bajo el concepto de Arquitectura, como una manera de protegerse de influjos naturales que eran vividos como agresiones: cambios climáticos, acoso de animales salvajes e incluso el ataque de otras personas. Construcciones y refugios naturales como cavidades o grutas servían para regular fenómenos como la temperatura ambiental y corporal, la luz, el almacenamiento de alimentos, el descanso y la actividad, debilitando así la sensación de acoso y adversidad del medio, y propiciando una sensación de control y tranquilidad.

Después se usaron las fronteras naturales como formaciones montañosas o grandes ríos para definir los espacios humanos y conformar sentimientos de pertenencia a un lugar y a un grupo. Luego, las divisiones políticas establecieron nuevos espacios con criterios más allá del relieve y el paisaje: primordialmente económicos, sociales, estratégico políticos, de fuerza y militares. De ahí que las viviendas modernas, además de la influencia de los paisajes y entornos energéticos, están determinadas por el medio social y cultural que también mediatiza su relación con el lugar y sus habitantes.

En cierto modo, en la actualidad sigue cumpliendo funciones como:

· medio regulador de los influjos naturales tales como los cambios climáticos o los ciclos noche día

· sistema defensivo ante las posibles agresiones externas

· f actor de estabilidad psicológica: afirma las señas de identidad de sus habitantes, define un espacio personal y proporciona condiciones para la recreación, el descanso, etc.

Energías esenciales, reguladoras y bioconstructivas

La vivienda participa de las principales agrupaciones energéticas del universo, y puede encontrarse un paralelismo entre ésta y el cuerpo humano: la adecuada fusión y estructuración de las energías protectora, adquirida y ancestral es lo que hará a una casa armoniosa, influyendo favorablemente en sus habitantes a través de los canales y centros energéticos corporales.

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